La Noche de La Cabra (Parte I)
Esta historia basada en hechos (o echos) reales, allá por el año no sé cuantos del presente siglo de nuestra señora la cabra (Belce, pa los colegas). La “Parte II” la contaré después del puente, ya que fue otra noche pero con otro compañero más, que ya desvelaré.
La historia en sí, ocurrió una noche, pero empecemos desde el día anterior por la mañana, era el día antes del examen de macro (sí, ya estábamos en la facultad, en nuestro primer año, pero como hace tanto, no me acuerdo que año era), allí estábamos A. Raúl, Agus, y yo, en la biblioteca de la Facultad de CC. Económicas y Empresariales. Agus, no recuerdo que estaba estudiando, pero A. Raúl, y yo, estábamos estudiando Macro.
Ante la imesidad de dudas (no sabíamos nada) decidimos ir a una tutoría, de la famosa, Loli Bueno. Con tan mala suerte, que allí estaba ella -no en serio-, y nos hizo varias preguntas que no supimos responder. Pero la mujer se portó bien, y nos recomendó encarecidamente, que nos apañásemos, la relación de ejercicios del tema 10, que era muy importante. Pero mucho, mucho… Nosotros, raudos, y veloces corrimos hacia Repro para conseguirlo.
Una vez con el ejercicio en la mano volvimos a la biblioteca junto a Agus, aún no recuerdo bien cuándo quedámos A. Raúl, y yo para estudiar en su casa, pero recuerdo que nos fuimos (o vinimos) para Vélez, después de comer, y cuándo llegué a mi casa me tumbé un rato, para estar descansado por la noche, ya que había quedado con A. Raúl a las 10, digamos en la mitad del camino entre su casa y la mía.
Como pudimos llegamos a su casa, en concreto a la cochera, serían cerca de las 11, Agus, llegó y nos dijo que iba a su casa a cenar y luego volvería, pero creo que no lo hizo, y si lo hizo no se quedó. Y allí estábamos los dos A. Raúl, y yo, dispuestos a estudiar Macro, a estudiarnos los ejercicios del tema 10, para el día siguiente… Pero como era muy temprano, y no había todavía ganas de estudiar, pusimos un poco de música (como siempre, Heavy Castellano), y una copichuela (de no quiero recordar qué, ni cuántas) para ir entrando en calor.
La noche pasaba entre copichuela, copichuela, música, snacks, y varias conservaciones “paranormales” (cualquier conversación entre los dos), esta vez hablando sobre el demonio y sus apariciones en forma de humano con patas de cabra, y un cachondeo con un supuesto diálogo diciendo la cabra, “Tengo frío“, y nosotros, “Pues pasa y caliéntate…“. Hasta que de repente, cuándo estábamos estudiando con nuestros espléndidos atriles por el módico precio de 3€ cada uno, yo pasando el ejercicio a limpio, y él leyendo, un golpe seco sonó en la puerta metálica de su cochera. Era tarde, no era hora de que la gente pasara por la calle, A. Raúl, me preguntó si había oído algo, yo lo negué, no quería que abriera, pero él, se armó de una katana de las que tenía y abrió.
No había nadie en la calle, ni en los alrededores, para pasar el miedo, otra copichuela… poco a poco hablando, comentando cosas sobre La Cabra, pasó la noche, fuimos a “orinar” al descampado que estaba enfrente de su casa, pero íbamos los dos juntos, pero sin mariconadas… Aún sigo sin saber como, pero esa noche no dormimos nada, entre La Cabra, la euforia, y todo lo demás, llegó la mañana.
A eso de las 6:30, o algo más tarde subimos a su casa, a peinarnos un poco, y prepararnos para coger el bus, a las 7:10. Nos subimos eufóricos perdios, le comentamos a Pepa, Janneate, Juanca y varios más que sabíamos las preguntas de macro -que fueron esas-, y entre el cachondeo contando la noche anterior llegamos a Málaga. Subimos a la clase, ellos fueron a otra, y allí nos encontramos con el resto de compañeros de nuestra clase.
El típico cachondeo anterior al exámen, y exámen al canto!! Salimos de él, bastante contentos, fardando de un posible notable, o incluso sobresaliente. Aún con el cahondeo en el cuerpo nos dirigimos hacia el puerto a coger el bus de Alsina Graells de vuelta hacia Vélez, y nos volvimos a encontrar con los compañer@s antes citados, y le comentamos lo mismo del sobresaliente-notable. Luego cada uno a su casa y a dormir la pava…
Para acabar esta Odisea, lo que todos os pregúntais:
-¿Existe de verdad La Cabra? ¿Quién pegó en la puerta? Aún no lo sabemos, queremos creer que existe.
-¿La nota del exámen, nos protegió la cabra de verdad? No, ambos suspendimos con un 3′5.
Como ya dije antes, después del puenta otra Odisea en la que también participó La Cabra, pero no es continuación de esta….
5 Comentarios
Espero que os guste esta Odisea, no tenía pensamiento de escribirla, pero tras la insistencia de A. Raúl, y algunos compañeros más (léase El Toro, y Tony), la subo, a ver si se pasa el “covividor” de la entrada y me corrige/añade algunos detalles….
Gracias por leer!!
Esto es un aviso a los nuevos estudiantes, no mezcleis alcoholes katanas y a loli bueno…. o loli mejor como me gusta recordarla.
existe! existe! jajajaj
yo fui el k pico a la puerta y me kede conganas de calentarme, como otrodia me kede con ganas de chuparte un pie… beeeeeeeee…….
CAbra?? Porqué te fuiste??
Allí estábamos los dos mu calientes, pa calentarte!!
:’( :’( Me lo chuparás otro día?